un año después volví y lo confirme, ese mismo día te vi por última vez.
La elegancia de tu mirada, tu sonrisa que hipnotiza y tu rostro con brillante energía,
me tienen atrapado desde el primer dia.
Hasta hoy te escribo, me decido, pues te has convertido en arte,
la musa que llego a inspirarme.
Con magia y elegancia hasta hoy concluyo que aunque no hablemos y lejos estemos,
la conexión entre nosotros y las sincronías del universo mantendrán su curso,
y así, misteriosamente un nuevo Poema Aparece y la Oportunidad es la Luz de un dulce Amanecer.