Ese primer día en que llegaste, algo perdida y esperando que todos entraran al salón, fui yo quien te dio el paso para que entraras.
Ese día siempre está en mi mente.
Ese día que te dibujé, capturé el momento de esa vida de tan bella mariposa.
Ese día siempre está en mi mente.
Ese día que te pregunté si te gustaba el maní y me respondías cómodamente.
Ese día, siempre está en mi mente.
Ese día que admiré tus aretes y me sorprendió tu elegancia al vestir.
Ese día siempre está en mi mente.
Ese día, que siempre, al salir al receso, me sentaba afuera, frente a la puerta esperando asistirte por algún problema.
Ese día, siempre estará en mi mente.
Ese día que sentí tú aroma y me lleno de intriga.
Ese día estará en mi mente
Ese día en que no funcionó el televisor y yo buscaba soluciones, algo natural en mí.
Ese día siempre estará en mi mente.
Ese día, en que, me quedé unas horas más, después de que todos se fueran, y quedamos solo los dos.
Ese día, siempre estará en mi mente.
Ese día en que vestías espectacular, y no me atreví a expresarlo.
Ese día, siempre estará en mi mente.
Ese mismo día que al salir al receso, me senté afuera, frente a la puerta y saliste, cerraste y diste un giro tierno y dulce, y me dijiste “ya nos vemos”, con esa mirada profunda y esa sonrisa encantadora.
Ese día siempre está en mi mente.
Ese día en que me desahogue expresando mi opinión y desánimo.
Ese día siempre estará en mi mente.
Ese día en que me dijiste que siempre te contradecía.
Ese día siempre está en mi mente.
Ese día en que tu mirada y la mía se conectaron, ese día, siempre está en mi mente.
Hasta hoy siempre estás en mi mente.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario